Thursday, November 27, 2008

HAPPY THANKSGIVING DAY!!!

Nature...
Nature...,
originally uploaded by Marole.
Definitivamente el Otoño es la temporada más linda que ofrece la Naturaleza. Este año pude experimentar el friito rico y el cambio de colores tan bellos de esta temporada de Otoño justo a su inicio de temporada cuando fui a Washington DC...le doy gracias a Dios por haberme concedido esta oportunidad.

Y hablando de dar gracias a Dios, hoy dia se celebra el Dia de Acción de Gracias...otra linda razón por la cual celebrar el Otoño. Por muy "pitiyankie" ó cursi que suene, siempre me ha gustado esta celebración. Desde que tengo uso de razón, mi familia ha celebrado esta fecha tan linda ya que mi mamá ha cargado con esta tradición desde muy pequeña.

Bueno, tengo mucho que contar y mucho por agradecrle a Dios en este dia pero lo contaré todo en un próximo post. Por ahora, quiero dejarles con este articulo muy informativo y bueno que conseguí en el blog de Martha Colmenares - un articulo que habla sobre el Dia de Acción de Gracias (ó Thanksgiving Day). Espero que lo disfruten:

"Thanksgiving Day” en Estados Unidos
Por Alberto Acereda

“Día de Acción de Gracias” a Dios en EEUU

Los norteamericanos celebramos hoy, un año más, la fiesta nacional instaurada en 1789 por George Washington y en la que se da gracias a Dios como divino ser supremo y bondadoso. Más de un siglo antes de que lo hicieran los peregrinos ingleses del Mayflower en 1621, la primera celebración de Acción de Gracias en lo que es ahora EEUU la realizó un español: Juan Ponce de León, cuando en 1513 tomó posesión de la Florida en nombre del rey de España. Ayer como hoy, Dios es el protagonista.

Los estadounidenses celebramos hoy nuestro anual “Día de Acción de Gracias”, el Thanksgiving Day. El cuarto jueves de cada noviembre los norteamericanos compartimos mesa junto a nuestras familias y amigos para dar gracias a Dios, igual que hicieron nuestros antepasados. Todas las grandes civilizaciones, incluso las llamadas paganas, han hecho lo mismo: desde las fiestas griegas a Deméter, diosa de la agricultura, a las celebraciones romanas en honor a la misma diosa Ceres. En la tradición judeo-cristiana, que es la de Europa y también la de los Estados Unidos, el libro del Exodo (23:16) reproduce las palabras de Dios a Moisés reclamando a su pueblo el celebrar la acción de gracias por la cosecha.

En Estados Unidos este día de Thanksgiving Day es también la conmemoración de una herencia cultural: la de nuestra propia historia como nación. Es la repetición simbólica del episodio de los primeros pilgrims o peregrinos colonos llegados en el barco “Mayflower” a Plymouth (hoy en Massachussets) y la de los indios nativos de la tribu Wampanoag que participaron en 1621 en una fiesta de la siega que duró tres días y durante la cual consumieron comidas varias dando gracias a ese ser supremo que llamamos Dios. Esta reunión es la que se ha venido considerando como la primera comida de “Acción de Gracias”. Pero hay más, y aunque el multiculturalismo y la infame moda de lo políticamente correcto haya pretendido ignorarlo, el agradecimiento no es a los indios por su hospitalidad, sino a Dios.

Esa y no otra fue la raíz religiosa de esta fiesta nacional norteamericana instaurada en 1789 por George Washington, el primer presidente de Estados Unidos. La razón clave para tal proclamación oficial era dar gracias a Dios como divino ser supremo y rezarle en reconocimiento por su bondad al permitir al pueblo norteamericano haber establecido su propia Constitución y su gobierno soberano. Basta observar el gran número de referencias que Washington hizo a Dios en su primera proclamación de ese Día de Acción de Gracias en 1789. Ya en las primeras líneas, dice Washington: “Whereas, it is the duty of all nations to acknowledge the providence of Almighty God, to obey His will, to be grateful for His benefits, and to humbly implore His protection and favor.” Hasta cuatro referencias a Dios en apenas las cuatro primeras líneas. Como creyente y cristiano –al igual que la gran mayoría de los firmantes de la Declaración de la Independencia y de la Constitución de Estados Unidos- Washington juzgaba que el individuo tenía libertades y derechos que emanaban directamente de Dios. En 1863 Abraham Lincoln repitió lo mismo en otra declaración de tal festividad y así hasta nuestros días.

Pero al recuerdo de esos peregrinos venidos de Inglaterra huyendo de la persecución por su fe religiosa y su creencia en la libertad de religión hay que unir no sólo el recuerdo de George Washington, sino también el antecedente de los españoles en los territorios americanos del siglo XVI. De hecho, la primera celebración de “Acción de Gracias” a Dios en lo que es ahora Estados Unidos tuvo lugar en 1513, cuando Juan Ponce de León tomó posesión de la Florida en nombre del rey de España, es decir más de un siglo antes que aquellos peregrinos de Plymouth. Y lo mismo, cuando en 1542 el franciscano andaluz Fray Juan de Padilla y los soldados españoles al mando del castellano Francisco Vázquez de Coronado repitieron esa fiesta de “Acción de Gracias” en el actual Cañón de Palo Duro, en el actual estado de Texas.

También vale recordar al asturiano Pedro Menéndez de Avilés, quien ordenó en 1565 otro servicio religioso de “Acción de Gracias”, con posterior celebración atendida por nativos de la región y durante la cual volvió a agradecer a Dios la cosecha y el éxito obtenido en la fundación de San Agustín (hoy St. Augustine, Florida). Este fue el verdadero acto pionero de celebración de “Acción de Gracias” en la primera población permanente de lo que hoy es Estados Unidos. En todos los casos, Dios como idea religiosa de ser supremo fue siempre y sigue siendo el objeto de agradecimiento.

Es así como desde diversas creencias y religiones este día de “Thanksgiving” en Estados Unidos fue y ha quedado ya como un modo de dar gracias a Dios, sin imposiciones de una religión concreta pero sin complejos ni medias tintas sobre la condición religiosa de esta festividad tan norteamericana. Porque la necesaria separación de Iglesia y Estado en el marco de cualquier democracia liberal no implica jamás la expulsión de la religiosidad en la vida pública, ni en la política, ni tampoco el rechazo de los valores religiosos tradicionales de la inmensa mayoría del pueblo soberano. Tampoco implica negar la espiritualidad sobre la que se fundaron los conceptos mismos de Europa, y en ella España, y lo mismo de todas las Américas y también de Estados Unidos. Negar esa realidad es negar la historia.

Por eso resulta tan ridículo que mientras las familias en Estados Unidos nos enorgullecemos hoy al celebrar juntos esta fiesta y cada vez somos más conscientes de la raíz religiosa que proclamó George Washington, en ciertas partes de Europa, y también en España, sigue pululando una turba de gobernantes cuyas posiciones resultan, cuando menos, alejadas de esa misma historia y del sentir religioso popular. Tal es el caso en una izquierda radical tan inepta como irresponsable que, heredera de una tradición quemaconventos, sigue viviendo del erario público mientras se empeña en repudiar la raíz religiosa y cristiana de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Valga hoy aquí el recuerdo de aquellos españoles del siglo XVI, de los peregrinos ingleses del siglo XVII y el ejemplo permanente de este anual Thanksgiving Day en EEUU.

FECHA DEL ARTICULO: 22/11/2007
SACADO DEL: Diario de América

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