Thursday, April 15, 2010

Viendo y Viviendo el Descontento

Ya llevo alrededor de 3 meses y una semana y media en Venezuela y la verdad que las cosas que he visto y he vivido hasta ahora crean un descontento total. Nosé que es más triste: la situación negativa que se vive en el país ó querer estar aferrada a la felicidad ciega con que dejé a este país hace 12 años. Es algo irónico pensar que a pesar del hecho de que nací y crecí aquí en Venezuela, pues ando viviendo un shock cultural después de haber vivido 12 años fuera de Venezuela.


No me preocupa mucho la situación política & económica del país, porque ha sido noticia constante desde hace 11 años y uno ha estado al tanto de las cosas desde ese país imperialista mesmo donde vivía yo jeje…pero lo que si me preocupa todavía es como ha cambiado la sociedad venezolana. La verdad que todavía no me acostumbro a este desvío negativo que la sociedad ha tomado en estos días.


Sé que ya he escrito acerca de este tema antes: la falta de ese calorcito humano que caracterizaba al venezolano como una de las culturas latinas más chéveres del continente Latinoamericano. Pero ¿cómo no pensar en los cambios negativos de la sociedad si uno se lleva chascos todos los días? Y es que después de estar 12 años dentro de una sociedad que se rumora ser “tan fría y un poco antiparabólico hacia los sentimientos de los demás”, es horrible ver que la mayoría de los venezolanos están en las mismas que esos supuestos Gringos.


OJO Y ACLARO – no digo que una sociedad es mejor que la otra ó que una no es tan perfecta como la otra y tampoco quiero sonar como que estoy generalizando, porque ese no es mi propósito. Aunque si hay que caer en cuenta que la negatividad que ronda entre los Venezolanos no es nada normal, la cual causa que muchos actúen de mala manera y que queden pocos ciudadanos lustres que si valoran el respeto y las buenas normas de la conducta.


Ayer justamente viví las dos (2) cosas juntas: la indiferencia y grosería del venezolano & el poco carácter de ayuda hacia el prójimo. Obviamente primero pasé la rabieta del año (y por gusto, para más ñapa) y después un acto amable me calmó un poco los nervios y el dolor de cabeza que me dejó la rabieta de la mañana.


En la mañanita tuve que ir al Registro Principal de aquí de Maracay para registrar mi Diploma Universitario porque la Universidad me está exigiendo este paso para estar ya registrada legalmente. Después de tener que madrugar y estar una hora parada en la cola fuera del instituto público mencionado antes, me enteré que había que anotarse en una supuesta lista donde solo iban a elegir a 50 personas de esa lista para luego ser atendidas. No saben lo frustrada que estaba al saber que ya había más de 70 personas anotadas y no querían seguir anotando más personas. Al tratar de razonar (de buena manera) con la persona que estaba encargada en ese momento, de su boca solo salieron maltratos y frases degradantes como “A mi no me importa”, “ese no es mi problema sino suyo”, “simplemente váyase y regrese mañana con las pilas puestas para ver si la atendemos” y muchas otras frases desagradables como las mencionadas antes. Y lo peor del caso es que no era la única que estaba en esa situación, sino que había como 10 personas más en esa misma situación. Después de tantas rabietas y maltratos del supuesto servicio al cliente, si fui atendida y pude hacer mi diligencia…lo que me lleva a pensar de que aquí el Servicio al Cliente es patético y te tratan a las patadas para que te vayas de la oficina y así ellos no tener que trabajar en absoluto. Bueno, además de las malas palabras y el mal servicio al cliente, habían otras cosas que de verdad me disgustaron en cuanto al proceso de trabajo que aplican ahí en ese Instituto Público, pero no quiero entrar en detalles porque son muchos y porque no quiero revivir la rabieta con la que salí de ahí.


Después de esa diligencia poca amigable, tuve que llevar un aparato médico a la Clínica Lugo para que uno de los técnicos ahí me la repararan. El aparato era pequeño pero pesaba un montón. Al salir del carro y estar entrando al área del estacionamiento de la Clínica, se me acercó un señor, el cual me ofreció ayuda para cargar el aparato. Para serles sincera, lo primero que pensé fue que alomejor el tipo me iba a robar ese aparato médico si se lo daba así por así, pero al segundo de ese pensamiento pues tuve cierta confianza y dejé que me ayudara. Creo que parte de mi confianza fue basada en el hecho de que el peso del aparato era tan grande que no se le iba a hacer tan fácil al señor de salir corriendo con ese aparato médico en las manos jajajajaja. Bueno, en conclusión, el señor me acompañó hasta donde tenia que ir y la verdad que quedé full agradecida al señor por su ayuda y caballerosidad. A la vez me dio como un aire de satisfacción y de que hay esperanzas de que existan todavía personas con buenas intenciones y que son serviciales de verdad.


Vamos a ver si termino a adaptarme otra ves a la onda venezolana de hoy en día porque, como me comentó un amigo de allá de EEUU, ahorita no soy ni de aquí ni de allá. Tengo esperanzas de que las malas personas se den cuenta que con esa agresividad no llegan a nada; analizar que tienen que ser más humanos y menos animales salvajes y que tienen que cambiar definitivamente su Forma de Ser. Vamos a ver que pasará…


Por cierto, quiero aprovechar de que me ayuden con la Encuesta Informal que publiqué en mi último post. Ando sacando ideas e información para mi ante-proyecto de investigación que me exigen para empezar en sí mi postgrado. Por favor lean esta encuesta y envíenme sus más sinceras respuestas a mi e-mail y les agradecería también un comentario en el post. Mil gracias por su ayuda y respuestas.

2 comments:

Luisli said...

A mi lo que más me sorprende cuando vuelvo a Venezuela es la paranoia con que se vive....es una pena que lo anormal sea lo cotidiano, si hay algo que admirar (o criticar depende del cristal con que se mire ) es el aguante y la adaptación ante lo que hay que ver y vivir cada día....suerte y cuídate mucho

123 said...

Hola LuisLi, tienes mucha razón: se vive en paranoia y la gente se la agunta y se adapta a esta forma de vivir. Gracias de verdad por tus buenos deseos y tu mensaje en sí.

Bye bye ;)