Sunday, February 19, 2012

Carta de Amor



Bueno, para despedir esta semana del amor, comparto un post antiguo. Este es una carta de amor que mi amigo Tavo habia escrito el año pasado para un concurso. A pesar de que no hubo un final feliz en el concurso, debo de admitir que la carta fue una sensación. Aquí la comparto con ustedes otra vez y admiren las bellezas que salen del corazón de este chico. Aquí les dejo "La Montaña Rusa llamada Amor":

A Carolina

En mi día a día muchos me han preguntado si te amo de verdad, incluso si no me estoy engañando al decir que te quiero. Realmente no lo se Carolina, porque es difícil saber en dónde estamos parados tú y yo en estos momentos, no te puedo negar que a veces me siento perdído, pero en otras oportunidades, mi corazón late tan fuerte como el primer día en que te vi a los ojos y pensé: ¡eres la chica que estaba esperando!.

Te confieso escribiendo esta carta, una de las mejores maneras que he tenido desde siempre para expresar lo que siento, que he tratado de asumir con fortaleza cada una de las cosas que nos sucedieron, he aceptado estoicamente esa hecatombe que generé entre nosotros al perder por un momento mi capacidad de razonar y que un segundo después, nos causó el peor daño que hemos pasado en nuestras vidas.

Llevamos más de dos meses separados y aún no logro descifrar qué nos depara el destino, porque no puedo pensar que nuestra película haya quedado en pausa en una escena tan triste como en la que decidí detener la convivencia que teníamos juntos. Puedo decirte desde este rincón, que no me atrevo a ver las 1000 fotos que tengo de ti, no solo porque tu imagen aviva las llamas de mi amor como si fuera gasolina sino que no me hace falta, ¿sabes la razón?; porque como siempre te dije mi memoria es de elefante y guardo todo en mi mente.

Gracias a mis recuerdos puedo evocar perfectamente tu aroma a frutas frescas recorriendo mi cuarto, tu voz de niña chillona reclamándome por cualquier detalle de mi desorden cotidiano, veo tus ojos penetrando mi mirada como dos faros negros que buscan en la infinidad de mi ser, distingo en las noches oscuras tu silueta buscándome para que te acompañe a dormir y así, mis días van pasando, en una extraña combinación donde espejismos y realidades van de la mano.

Sin embargo y a pesar de esa nostalgia, también acepto que aún hoy después de lo ocurrido, soy capaz de sacarte una sonrisa que es capaz de generar más energía que la irradiada por el sol diariamente.
No creo que puedas negarme que tus pulsaciones se aceleran cuando lees la poesía que te he dedicado, tampoco que no te des cuenta de la facilidad con que a través de cuatro palabras podemos darnos la felicidad que no conseguimos en días, al compartir con distintas personas, incluso nuestras familias o amigos.
Definitivamente existe una conexión especial, porque polos opuestos se atraen, eso más que nadie lo debes saber como la ingeniera que eres.

Te digo todo esto porque el amor, desde mi punto de vista, es así, una montaña rusa de sensaciones que un día te puede generar la mayor felicidad de la existencia y unas horas después provocarte una infinita tristeza. Al fin y al cabo los humanos somos un poco masoquistas, en resumidas cuentas, como dice nuestro compatriota Gualberto Ibarreto en el “Gorrión”, ¡el que te hace llorar es quien te ama!

Por esta extraña razón es que mi mensaje para nosotros es que vivamos el día a día, aferrándonos a esa montaña rusa con todas nuestras fuerzas y disfrutando de sus altibajos, porque sin duda al final del recorrido encontraremos la felicidad que tanto ansiamos el uno para el otro.

Simplemente, gracias por existir Carolina,

Gustavo.

2 comments:

Gustavo Pérez said...

Gracias por recordar mi carta maryta, veamos si este año tengo mejor suerte en el concurso.

Un beso y abrazo :D

123 said...

¡DE NADA TAVO!

Tu sabes que siempre vivo enamorada de tu escritura jajaja. Te deseo mucha suerte este año y ya sabes que me tienes que mantener al tanto del concurso para hacerte propaganda por estos lares. Cuidate mucho :)

Bye bye ;) :-*